Desde sus inicios, “Oscilandoo” no solo ha buscado enseñar física, sino transformar la forma en que las personas se relacionan con el conocimiento, a través de redes sociales, apuntes visuales y un lenguaje cercano, donde se demuestra que la ciencia puede ser mucho más fácil de comprender.
Detrás de esta comunidad existe una convicción clara: aprender no debería dar miedo, sino despertar curiosidad.
En este camino, Andrea Oscilando, creadora de Oscilandoo y hoy parte del Winpy Army, representa una alianza donde educación, divulgación científica y tecnología se potencian cuando trabajan juntas. Porque cuando hay acompañamiento, propósito y visión compartida, todo fluye mejor.
En esta conversación, exploramos el origen de Oscilandoo, el momento en que Andrea entendió el impacto real de su trabajo, el valor de ser un referente femenino en ciencia y cómo la tecnología cuando se pone al servicio de las personas puede convertirse en una herramienta de transformación educativa. Además, profundizamos en su experiencia colaborando con Winpy, una conexión que nace desde valores comunes y que busca abrir más oportunidades para estudiantes, comunidades educativas y futuras generaciones.
¿Cómo partió Oscilandoo y qué te motivó a crear contenido educativo en redes?
Oscilandoo nació en 2018 gracias a mi profesor de física y una de las primeras personas que confió en mí. David Aparicio, fue quien me motivó a empezar a compartir mis apuntes, porque eran distintos, más visuales, más dinámicos, más cercanos. Yo siempre he sentido que no existe una única forma correcta de aprender. Cada persona entiende distinto, se motiva distinto, y para mí el aprendizaje tiene que ser algo que te haga sentir curiosidad, no miedo.
A mí me gusta cuando la física se vuelve entretenida, cuando deja de ser una barrera y se convierte en algo que puedes tocar, imaginar y conectar con tu vida diaria. Oscilandoo nació desde esa necesidad, demostrar que la ciencia no es fría ni lejana, sino algo que está vivo en todo lo que hacemos.
¿Recuerdas cuál fue el momento en que dijiste “esto puede ayudar a más personas”?
Sí, y fue muy orgánico. Empezó cuando la gente comenzó a interactuar con lo que yo subía. No solo a darle like, sino a escribir, a preguntar, a decir “oye, ahora sí lo entendí” o “esto me hizo sentido”. Ahí me di cuenta de que cuando las personas pueden asociar un concepto científico a algo de su cotidianidad, el aprendizaje se vuelve mucho más real y profundo.
La física no está solo en un libro, está en el metro, en una caída, en un vaso de agua, en una cuerda, en una canción. Cuando la gente empezó a pedirme que ordenara esos apuntes que yo subía sueltos, como fotos, entendí que había una necesidad real. Eso terminó convirtiéndose en mi primer libro de preparación PSU (en ese momento) de física, y ahí fue cuando dije, esto ya no es solo para mí, esto es para una comunidad.
¿Qué significa para ti ser un referente femenino en ciencia? ¿Y qué mensaje te gustaría que una niña o estudiante se lleve al ver tu contenido?
Para mí, ser un referente significa abrir la puerta para que seamos muchas. Yo no quiero ocupar un espacio sola, quiero que ese espacio se llene de mujeres, de niñas, de jóvenes que antes pensaban que esto no era para ellas.
La ciencia y la tecnología necesitan diversidad para crecer. Necesitan distintas miradas, distintas historias, distintas formas de entender el mundo. Si una niña ve mi contenido y siente “yo también podría estar ahí”, entonces ya valió la pena.
El mensaje que quiero que se lleven es que no tienes que encajar en un molde para dedicarte a la ciencia. Puedes ser sensible, creativa, distinta, y aun así ser ingeniera, científica, programadora o lo que quieras.
¿Qué te llamó la atención de trabajar con Winpy? ¿Cuál fue la conexión que viste entre Winpy y tu comunidad?
Lo que me llamó la atención de Winpy es que es una empresa de tecnología que no se siente fría. Es cercana, acompaña, guía. Y eso es algo que falta muchísimo en el mundo tecnológico, que no solo te vendan un producto, sino que te ayuden a entender qué necesitas según quién eres, qué estudias y cómo vives tu proceso.
Vi una conexión directa con mi comunidad porque Oscilandoo también trata de eso, acompañar, traducir lo complejo y convertir el estudio en algo posible (porque ya es difícil). Winpy no es solo hardware, es una herramienta para que más personas puedan estudiar, crear, aprender y soñar sin barreras técnicas.
¿Cómo ha sido tu experiencia colaborando con Winpy hasta ahora? ¿Qué destacarías?
Ha sido una experiencia muy bonita y muy alineada con mis valores. No se trata solo de hacer una colaboración, sino de construir algo que realmente aporte. He sentido que Winpy escucha, que entiende el propósito detrás de lo que hago y que quiere ser parte de ese impacto.
Destaco mucho la preocupación real de Winpy para potenciar al estudiante en su experiencia con el producto, no se trata de solo vender un equipo, sino cómo ese equipo se integra a su vida, a su carrera y a sus proyectos.
¿Cómo te imaginas el crecimiento de este tipo de colaboraciones entre educación, tecnología y ciencia?
Me lo imagino como una red de apoyo. Donde la educación, la tecnología y la ciencia no estén separadas, sino trabajando juntas para que aprender sea más accesible, más humano y más justo.
Creo que el futuro está en alianzas que entiendan que el talento está en todas partes, pero las oportunidades no. Y cuando una empresa tecnológica se une con comunidades educativas y científicas, se puede cerrar esa brecha.
Eso, para mí, es lo que estamos empezando a construir. Y es algo muy poderoso.





