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Haz un ejercicio conmigo.

Pregúntale a tu IA de confianza cuántas películas animadas, largometrajes, se han producido en Chile. Y prepárate para sorprenderte.

Spoiler: en los últimos 20 años, solo entre 6 y 10. Dependiendo de cómo cuentes las coproducciones internacionales, el número puede ser incluso menor.

La cifra es increíblemente pequeña. Y no habla de falta de talento ni de creatividad, sino del arduo periplo que es construir un ecosistema de producción desde cero. De cuántas partes tienen que articularse para que una historia animada chilena llegue a existir: fondos públicos, tecnología, equipos especializados, distribuidores internacionales, y sobre todo, creadores con la terquedad necesaria para no rendirse.

 

La Fabulosa, la productora que hace la magia.

Cuando la productora ejecutiva Alejandra Firmani nos contactó y nos contó el proyecto por dentro, quedamos sorprendidos por la calidad de la obra, por la imaginería que estaban produciendo,, el enorme desafío tecnológico que estaban realizando y por supuesto, de inmediato, quisimos ser parte de él. Ser parte de ese ecosistema que debe abrir la puerta para que la creatividad pueda trabajar.

En Winpy sabemos que cada vez más profesionales del diseño, la animación y la producción están entre nuestros clientes. Personas que usan la tecnología como su principal medio para hacer realidad proyectos que llevan años gestándose.

Ese era exactamente el caso de La Fabulosa, la productora chilena detrás de Uky y Lola en Tierra del Fuego.

La Fabulosa es una productora joven, fundada hace apenas unos años, pero con un proyecto que carga la historia de mucho más tiempo. Su foco es el contenido de animación para las infancias, y su sello es apostar por historias profundamente locales con potencial de resonar globalmente. El tipo de apuesta que requiere sensibilidad para contar una historia, convicción para no abandonarla, y paciencia para ajustarla a cada etapa del proceso de producción. Y claro, tecnología a la altura.

 

La película de hacer una película

Uky y Lola en Tierra del Fuego es la historia de dos niños en la Patagonia: Uky, un joven selk’nam impulsivo, y Lola, aprendiz de chamán. Juntos deben salvar a su pueblo de las garras de la colonización que amenazan sus tierras. Una historia de identidad, valentía y mitología del fin del mundo.

Pero la historia detrás de la historia es igual de poderosa.

Su director y creador, Fabián Andrade comenzó a sonar con esta película y fue cuando se juntaron con Alejandra que consiguieron llevar este proyecto por festivales, mercados y concursos con una disciplina notable. El recorrido habla por sí solo:

En 2021, el proyecto fue seleccionado para el Marché du Film del Festival de Cannes, el mercado de cine más importante del mundo, como uno de los cinco largometrajes animados chilenos presentados en Europa para captar financiamiento y coproductores internacionales.

En 2023, en Ventana Sur, el mercado audiovisual más importante de Latinoamérica, en Buenos Aires, la película participó en la sección El Principio del Film y se llevó el Premio Final Draft en representación de Chile, consolidando la solidez de su guion.

En 2024, formó parte de la delegación chilena en MIPCOM y MIPJR en Cannes, con el respaldo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y CinemaChile. La Fabulosa presentó el proyecto ante buyers internacionales y ejecutivos de plataformas, generando reuniones clave para avanzar hacia su realización definitiva.

Veinte años de desarrollo para llegar a este momento. Mientras tanto, construyendo un ecosistema a su espalda.

Hoy, La Fabulosa trabaja desde el tercer piso del campus Santo Domingo de la Universidad Mayor, al alero de Alejandro Rojas, el experimentado director de la carrera de Animación Digital y fundador de Cineanimadores, realizador de Ogú y Mampato en Rapa Nui y Papelucho y el Marciano, dos de los hitos más importantes de la animación chilena.
Cuando le pregunté qué significaba para él este tipo de colaboración, me habló de su experiencia, de lo difícil que es construir industria cultural, de la importancia de proteger los espacios de trabajo, de transmitir la experiencia acumulada a los estudiantes, de sembrar el semillero de talentos que Chile necesita. Me emocioné con su visión para construir y con la resiliencia que representa sobreponerse a un mercado que pone a prueba el talento y lo desafía constantemente a encontrar soluciones colaborativas para existir.

Hoy el equipo de producción de la Fabulosa, reúne cerca de 20 profesionales de primera línea, además de estudiantes de la carrera que participarán en los procesos de maquetado y animación. Construyendo un puente real entre la industria y la formación.

 

Tecnología para que el sueño tome forma

En Winpy vendemos tecnología para que las personas puedan hacer realidad sus proyectos. En esta colaboración, el rol fue concreto: equipar a un equipo creativo con las herramientas que necesita para producir una película de animación con estándares de exportación internacional.

Para eso, recurrimos a dos aliados clave:

Dell fue el primero en responder al llamado. Ofreció sus líneas de notebooks Dell Pro, y próximamente pantallas profesionales, para equipar a los artistas del equipo y más que solo eso. Ofreció trabajar en conjunto para descubrir formas de hacer que está película sea una experiencia colaborativa que beneficie a todo el ecosistema.

También respondieron al llamado nuestros amigos de SanDisk, con quienes llevamos meses trabajando en acercarnos a la comunidad artística y potenciar la experiencia de quienes usan la tecnología para crear. Todos los computadores Armor customizados y preparados por Winpy que hoy están trabajando en la película son potenciados por SanDisk.

Estos dos colaboradores no solo son marcas colaboradoras para nosotros. Son socios con quienes compartimos un espíritu común y partes integrales del mismo ecosistema: cuando la tecnología correcta llega al lugar correcto en el momento correcto, puede ser literalmente lo que convierte un sueño en una película real.

 

El encuentro del arte y la tecnología

Las herramientas digitales actuales han transformado lo que es posible en animación. Permiten acortar tiempos de producción, reducir costos y, lo más importante, democratizar el proceso: equipos pequeños pueden competir en calidad con estudios mucho más grandes si tienen acceso a la tecnología adecuada.

Uky y Lola es una prueba de eso. Una productora chilena joven, con un equipo acotado de profesionales, produciendo un largometraje animado con estándares de exportación internacional. La tecnología que hoy está disponible no reemplaza el arte. Lo libera.

Un producto de exportación con alma chilena
En lo personal, me produce un enorme orgullo que la creatividad de nuestro país, a través de sus artistas, se convierta en un producto de exportación. Que una historia nacida de la mitología selk’nam, del fin del mundo, de la Patagonia más profunda, pueda tocar corazones en cualquier latitud.

Pero hay algo aún más importante que el orgullo: el efecto que tiene en quienes vienen después. Cada película chilena que llega a existir le dice a otro creador que se puede. Que sus historias locales tienen valor universal. Que el imaginario simbólico de nuestro país, su paisaje, sus pueblos, sus mitos, merece un lugar en la escena mundial del arte animado.

Uky y Lola no es solo una película. Es una gota en la construcción de un imaginario colectivo. Una afirmación de identidad hecha con tecnología de última generación y dos décadas de terquedad creativa.

La oportunidad de participar en el nacimiento de esta película es, para Winpy, un privilegio sin par. Y apenas es el comienzo.

 

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Monserrat Flores

Gerente de marketing en Winpy. Me interesan las historias humanas detrás de la tecnología que usamos día a día.

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